Fotografía de larga exposición diurna

¿Fotografía de larga exposición diurna?

¡Vaya nombre que le han buscado!

Pues es más sencillo de lo que crees y simplemente es el nombre que se le dan a las fotografías hechas durante el día, normalmente con un tiempo de exposición que puede ir desde varios segundos o un minuto hasta, más de quince o veinte minutos (dependiendo de las condiciones de luz que tengas o del efecto que busques).

Esta técnica de la larga exposición diurna no es nueva ni mucho menos, en la era de la fotografía química ya se utilizaba, pero era una técnica muy difícil de llevar a cabo, donde para conseguir buenos resultados, se desperdiciaban cantidades enormes de materiales, ya que casi todo el proceso se basaba en la práctica del error-acierto.

Pero desde la revolución de la fotografía digital, los fotógrafos de paisajes han sido los que han hecho evolucionar y desarrollar esta técnica, hasta revolucionarla totalmente.

Bueno, pues todo este rollo que te acabo de soltar y que has leído viene porque hace un tiempo publiqué en mi cuenta de Instagram (¿cómo? ¿qué todavía no me sigues?) una imagen de una cala cercana a donde resido, si esa misma que está en la cabecera de este artículo.

Pues a partir de esa publicación, varias personas me preguntaron si podía explicar cómo la había hecho y, aquí estamos, con esta guía, que espero que te ayude a que pruebes esta técnica.

Además, una vez que la entiendas y la domines, te vendrá perfecta para complementar con los consejos para conseguir espectaculares fotos de paisajes de mi otro artículo.

1. Trabajando desde casa

Aunque parezca de lo más evidente, lo primero es encontrar un “modelo” que te resulte atractivo: una roca, árbol, edificio, puente, pasarela, etc.

Como en alguna ocasión ya te he dicho, las buenas fotografías no son el producto de la buena suerte, sino que requieren de una buena planificación. El lugar desde el que realizar la toma, la época del año, el momento del día, dirección de la luz, etc.

Así que para planificar mis sesiones utilizo diversas aplicaciones o páginas web que me ayudan a elegir la ubicación, el momento y hasta a tener la climatología de mi lado.

  • Google Earth. La más que conocida aplicación de Google que te permite visualizar cualquier ubicación del mundo. Puedes activar la capa de fotografías para ver las fotos que ha hecho la gente que ha estado en ese lugar y también la función Street View para ver el entorno (si está escaneado). El punto negativo es que la resolución de la imagen es bastante baja si amplias demasiado.
  • SigPac. Esta la descubrí hace poco y ha sido mi salvavidas en más de una ocasión. Es una aplicación web que depende del Ministerio de Agricultura y la fotografía satélite tiene una resolución bestial. Perfecta para complementar a Google Earth o Google Maps.
  • PhotoPills. Sí, otra vez toca utilizar esta maravillosa aplicación. Dentro de ella encuentras la sección “Planificador”, que te muestra un mapa de imagen satélite tipo Google Maps, buscas el lugar que has elegido moviendo el pin rojo y obtienes toda la información relacionada con la salida o puesta del Sol y de la Luna. ¡¡¡Una maravilla oiga!!! Y para esta disciplina que te estoy contando hoy, dispone de una calculadora de tiempos de exposición que te va a venir genial.
  • Windy. Es una aplicación para móviles y página web con información meteorológica bestial. Trabaja sobre modelos de las principales agencias meteorológicas de todo el mundo y te facilita información de todo tipo: nubes, viento, tormentas eléctricas, etc. Con previsiones a 12 horas vistas es infalible.

Otro recurso que es muy interesante y, que a veces, se pasa por alto, es buscar y consultar fotografías en Google, Instagram, Facebook, webs de fotografías, etc.

Así obtienes información sobre la localización a la que vas a ir a tomar las fotografías y al mismo tiempo para ayudarte a coger ideas, si no tienes a la inspiración de tu lado.

¡¡¡Tus piernas!!! Si el lugar que quieres ir no se encuentra demasiado lejos, la mejor opción es hacer una escapada y reconocerlo personalmente. Así evitas sorpresas y haces ejercicio.

2. Preparando el material

Una vez que te hayas decidido por el lugar y has planificado la hora del día, el siguiente punto que no debes pasar por alto es contar con el equipo adecuado y tenerlo preparado para trabajar: esas baterías a tope de carga y tarjetas de memoria suficientes.

  • Cámara. A diferencia de otras disciplinas de fotografía, no es estrictamente necesario contar con una cámara de sensor de tamaño completo (Full Frame), aunque como siempre, sería lo ideal.  Pero como no todo el mundo tiene, o puede permitirse, un equipo con estas características, puedes utilizar una cámara con sensor APS-C, Micro 4/3, sin espejo, etc..., que es la que tenemos la mayoría de los mortales.
  • Objetivo. Necesitas una lente con una distancia focal amplia, un gran angular (entre 10 y 15mm sería lo ideal) y en esta ocasión, no necesitamos que cuente con una gran apertura focal (F/1.8 ó F/2.8), piensa que vas a disparar con aperturas de entre F8 y F12. Es más importante que valores otras características técnicas como son la distorsión, la nitidez, el comportamiento en las esquinas para que el horizonte no se deforme, etc.
  • Trípode. Necesitas un trípode muy estable y robusto. Vas a hacer fotografías con exposiciones largas (de varios segundos y/o minutos), en medio del campo (terrenos inestables, viento, etc.) o en la ciudad (gente pasando por todos lados, bicis, niños, etc.) y necesitas que la cámara no se mueva lo más mínimo. Mi consejo, independientemente del material (aluminio o fibra de carbono) es que sea de tres secciones, mucho más estable extendido que los de cuatro o cinco, y sobre todo que sea ligero, lo agradecerás si te toca caminar un buen rato.
  • Rótula. Para completar el trípode necesitas una rótula y aquí no hay dudas:  rótula de bola. Todo son ventajas en este tipo de rótula: movimiento suave y multidireccional, fiable, estable, fácil de usar y encima aguanta muy bien el paso del tiempo.
  • Mando disparador. Este gadget ya te lo he recomendado mil veces, pero es que al precio que lo puedes conseguir (menos de 15€), ¡¡¡no sé qué haces todavía sin él!!!. Como antes te he dicho, vas hacer exposiciones largas y este gadget te va a permitir abrir el obturador más de 30 segundos (¿te has dado cuenta que tu cámara no te permite seleccionar un disparo más de 30 segundos de duración?), pero además vas a poder hacer disparos consecutivos y, sobre todo, vas a poder disparar sin tocar la cámara. En estas condiciones cualquier vibración va a afectar a la nitidez de la fotografía, por eso, que puedas disparar sin tocar el disparador de la cámara es básico.
  • Filtros Densidad Neutra (ND). Es el elemento clave para conseguir este tipo de fotografía. La función de los filtros de densidad neutra consiste en limitar la cantidad de luz que llega hasta el sensor de nuestra cámara. De esta forma puedes prolongar la duración de la exposición según tu criterio, independientemente de las condiciones de luz del momento de la toma. Hay diferentes tipos de filtros de densidad neutra (completos, degradados, inversos, etc…), por lo que no voy a entrar en detalle ya que da para crear un post sólo sobre ellos. Para empezar te recomiendo un filtro de densidad neutra completo, de los que van enroscados en el objetivo (siempre del diámetro del objetivo de mayor tamaño que poseas, los adaptadores son muy baratos) y como mínimo que sea de 8 pasos (ND256). Te dejo una tabla que seguro te ayuda a entender mejor todo esto de los pasos y los números ND.
Tabla equivalencia ND

3. Preparando la fotografía

Bueno, ahora que ya tienes todo el material a punto (¡¡¡las baterías que estén bien cargadas!!!) y has llegado al sitio elegido, toca entrar en materia de trabajo.

En el tiempo que llevo en este mundo de la fotografía, lo primero que aprendí (a base de errores) fue que no sirve la improvisación y hay que seguir unos pasos siempre que vamos a iniciar una sesión fotográfica, lo que viene a llamarse un flujo de trabajo.

Los flujos de trabajo te ayudan a interiorizar los preparativos y de este modo evitas cometer errores tan básicos como tener unos parámetros incorrectos en la cámara o dejarte las tarjetas de memoria en casa…

Cuando realizo fotografía de larga exposición, tanto diurna como nocturna, sigo el siguiente flujo de trabajo. Que no quiere decir que sea el perfecto o el único, pero es el que a mi mejor me ha funcionado con el paso del tiempo.

Primero llego a la ubicación que tenía planteada y busco el sitio donde voy a colocarme para hacer la fotografía según el motivo, la luz, las nubes, etc.

Seguidamente planto el trípode, asegurandome que quede bien firme y estable (te vuelvo a recuerdar que vas hacer fotografías de varios segundos o minutos de duración). Monto la cámara con el objetivo que he seleccionado para la ocasión y conecto el disparador remoto.

Después paso a configurar la cámara, empezando por el programa de disparo, en este caso selecciono la posición “B” o “Bulb” (el nombre dependerá de la marca de tu cámara), a grosso modo, es el programa que te permite hacer fotografías de más de 30 segundos de duración.

A continuación elijo la apertura del diafragma, un F8 puede ser un buen punto de inicio, ya que la mayoría de objetivos ofrecen un buen rendimiento de nitidez en este punto, además de tener una buena profundidad de campo que nos asegura tener correctamente enfocados todos los elementos de la imagen.

El siguiente paso es configurar el valor ISO, que siempre será el más bajo que permita tu equipo: 100 en Canon, 200 en Nikon, 160 en Fuji, etc. Así te aseguras de conseguir la máxima calidad y el menor ruido posible en tu imagen final.

Si tu cámara tiene espejo y tiene la opción, hay que configurar que el espejo esté levantado, así evitarás cualquier tipo de movimiento indeseado del cuerpo que pueda acabar afectando a la imagen.

Luego paso a encuadrar y enfocar la escena, para pasar el objetivo a modo manual. ¿Por qué hago esto? Primero porque voy hacer varias pruebas y es un poco absurdo tener que estar enfocando de nuevo en cada prueba. Y segundo porque cuando monte el filtro neutro, la cámara va a ser incapaz de enfocar de forma automática por la falta de luz. Pero recuerda, que si cambias el encuadre, hay que volver a enfocar de nuevo.

Una vez configurado todos los parámetros y con el encuadre deseado, empiezo con las pruebas hasta conseguir la exposición correcta o la que yo quiero. Memoriza o apunta estos ajustes, que te van hacer falta en breve.

Finalmente  pongo en su posición el filtro o filtros, dependiendo del efecto que quiera conseguir.

Por ejemplo, si aparece agua en la escena y quiero conseguir un efecto seda  o completamente en calma, tendré que alargar el tiempo de exposición un minuto o más. En cambio, si tengo unas nubes bajas que se mueven rápidamente y quiero transmitir la sensación del movimiento sin que se  “empaste” el cielo, con unos diez o quince o segundos será suficiente. Aprenderás a calcular esto con el tiempo y la práctica, ¡no te preocupes!

larga

4. Haciendo la fotografía

Esta es la parte más técnica de todo el proceso y, tal vez, la más complicada de explicar y entender.

Ahora es cuando toca calcular el tiempo de exposición final en base a los pasos elegidos del filtro/filtros ND. Puedes calcularlo utilizando la fórmula:

larga
Donde “t” es el tiempo de exposición calculado en las pruebas y “p” los pasos de filtro ND elegidos.

¡No te asustes! Lo sé, vaya rollo tener que estar aplicando la fórmula cada vez, pero por suerte la tecnología nos hace (otra vez) la vida más fácil.  Ya te he dicho mil veces que la aplicación Photopills es una maravilla y es que incluye una calculadora que te indica los tiempos de exposición finales por ti. Sólo hay que indicar los datos de los ajustes de prueba: apertura, tiempo de exposición y valor ISO.

larga

Eso no quiere decir que haya más opciones mejores e incluso gratuitas, tanto en versiones web como para móviles con sistema iOS o Android, que también sean totalmente válidas para este fin.

5. La hora del click!

Bien, una vez montado, configurado y repasado todo el equipo, llega el momento de disparar.

Fijas el tiempo de exposición en el disparador remoto, haces click y… a esperar!

Si has hecho todo según lo debido, al finalizar tendrás tu foto cuidadosamente preparada y lista para llevártela a casa, donde tocará procesarla y hacer algún ajuste, pero eso mejor lo dejamos para otro día.

Espero que te haya gustado esta guía y te ayude a que experimentes con esta disciplina.

Nos vemos en la próxima y espero ver tus resultados!!!

¿Te gusta? ¡Comparte!

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on pinterest
Pinterest
Share on pocket
Pocket
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

También puede que te interese...

¡NEWSLETTER!

Suscríbete a mi newsletter y estarás al día de todas las novedades y notícias. Y no te preocupes, a mi tampoco me gusta el SPAM 😉
¡IMPORTANTE!

Las últimas en Instagram

Web alojada en

Compra tu material en

¿Te gustan mis contenidos?

Si te suscribes a la newsletter estarás al día de todas las notícias y novedades

Y no te preocupes, a mi tampoco me gusta el SPAM 😉